El bosque de Javiera
Tomás Jaña
Había una niña que se llamaba Javiera, le gustaba mucho pasear por áreas verdes, un día decidió ir a un bosque cercano a su colegio, había pasado mucho tiempo desde que no lo visitaba. Cuando Javiera iba caminando por este lindo bosque, se encontró con mucha basura tirada en el suelo , sintió mucha pena de ver como la gente tenía dañado este lindo lugar , dentro de los desechos que vio , habían botellas de vidrios , cajas de cartón , envoltorios de galletas , de golosinas , etc. ... Se sentó en una roca a pensar que podía hacer y muy inteligentemente, empezó a separar los desechos por el material que estaban hechos. Guardó lo que era de cartón en una bolsa, lo de vidrio en otra y con el papel hizo lo mismo. Cada bolsa la rotuló y la dejó en un lugar visible. Las personas que pasaban por ahí la miraban sorprendidos, pero continuaban botando la basura en el suelo. Cada vez que alguien botaba algo, Javiera lo tomaba y realizaba la misma acción. Hizo carteles explicando lo importante que era reciclar los desechos y como se hacía la operación.
Más de la mitad del pueblo se puso en contra de ella y le reclamó que no era quien para dar órdenes, sin embargo, ella continuó con su propósito. Así, pasado un tiempo, las personas empezaron a ver que el bosque volvía a ser lo que era antes, y empezaron a aprender. Los niños pequeños fueron los primeros que aprendieron a reciclar y ayudaban a Javiera a cambiar las bolsas cuando estás se llenaban, cuando uno de sus padres botaban un desecho, ellos les pedían que no lo hicieran y que reciclaran, porque de esta forma podrían seguir jugando en el lindo bosque. De esta forma el pueblo empezó a reciclar, los que estaban en contra, empezaron a ayudar cada vez más y las bolsas se convirtieron en grandes cajas decoradas de colores para que fuera llamativo botar la basura en cada lugar.
Fue así como el pueblo de Javiera recuperó un lindo bosque y en cada lugar del pueblo la costumbre fue reciclar. Esta acción la tomaron los turistas y estos en sus propios pueblos.
Es importante saber que pequeñas acciones puedes hacer grandes cambios.
Vamos a reciclar
Anais Durán
Un día de otoño iba con mi papá por el parque, los dos saltábamos sobre las hojas secas, pero después no salté más porque cerca habían unas cajas grandes llenas de papeles, cartón, botellas de plástico, latas de cerveza y cosas así, le pregunte a mi papá que eran y me dijo: -son basureros de reciclaje, ahí la gente bota la basura que se puede reciclar, yo le pregunté - ¿y por qué?- , me contestó:- porque se puede ayudar al medio ambiente y también hay fundaciones que dependen de esto, por ejemplo: niños con cáncer o cosas así. Nos fuimos a casa, me quedé muy intrigada al respecto y decidí ayudar a aquellos niños y al medio ambiente; le pedí a mi mamá que me guardara las botellas de bebida, las latas de cerveza de papá y el cartón de las cajas de leche. ¡Tenía tantas cajas!, las junté todas en un mes, le pedí a mis amigos que me ayudaran, cada uno trajo algo, cartón o plástico. Al mes siguiente fui y dejé todo en su lugar, me sentía muy bien y pude ayudar al medio ambiente y a los niños con cáncer , y así fue con todos los meses y años, me di cuenta que no solo ayudaba al medio ambiente si no que también ayudaba a la casa para que se viera más bonita .